Colegio Notredame

Un colegio en Pastoral

 UN COLEGIO EN PASTORAL

             Cuando el Padre Polain trabajaba en el Prince de Badouin de Marchin, Bélgica en el año 1944, tenía claro cual era su horizonte como sacerdote en la sociedad… Educar en la Fe, para construir un mundo mejor, alejado de la desigualdad, la injusticia y el individualismo que nuestro mundo vivía.

            Siempre se desempeñó en un lugar educativo, porque entendía que la formación del ser humano, debía ser completa, no solo académico sino que también desde el encuentro con el otro y con Dios.

            Viajó a Chile en 1951 para entregar este mismo mensaje, así como los grandes apóstoles que viajaban por el mundo entregando el Evangelio. El espíritu misionero, lo llevó a construir el Notre Dame, usando el nombre de nuestra Madre María, como protectora de nuestra comunidad.

El Notre Dame, pasó a ser una lámpara en medio de la oscuridad, sal y luz para esta sociedad, donde Jesucristo no era una alternativa para los jóvenes, sino que era Vida para la Juventud, un modelo de Amor y Misericordia para el mundo de hoy.

Con ese horizonte creció el Notre Dame, construyendo desde la Buena Noticia, desde la acción por entregarse al más necesitado, creando camino de esperanza para muchos, especialmente para la comunidad, donde estudiantes y profesores, comulgaban con el Servicio y la vida Sacramental, caminando junto al Maestro, con la alegría de conocer al Resucitado.

            Por esta razón no hablamos de la Pastoral del Colegio, sino que un Colegio que vive en Pastoral constantemente, que Celebra, Evangeliza y que Prepara en el desarrollo de la Fe. Nuestra Pastoral se vive en seis dimensiones, mostrando a Cristo como el centro de nuestra Comunidad.


 (Dimensiones de la Pastoral por Enrique Arrieta, Profesor y Vicerrector de Formación, revista de los 50 años)

 

1.       EL DESARROLLO HUMANO

       “Sed perfectos como mi Padre es Perfecto”

 Es lo propio de una comunidad educativa y más de un Colegio de Iglesia, velar por el aprendizaje de la comprensión del ser humano en su desarrollo de la voluntad, el encuentro con el otro. Entender el entorno, para recibir en nuestra mente y corazón a Jesucristo, desde su Misterio y Mensaje.

 

2.       EVANGELIZACIÓN

        “Ay de mí si no evangelizara”

 

Esta dimensión busca proclamar al Verbo de Dios, quien estuvo en medio nuestro para liberarnos de la muerte y entregarnos la Salvación. Este mensaje Kerigmático está adherido a nuestro proyecto educativo, donde busca anunciarlo a estudiantes, padres, profesores, administrativos, auxiliares, directivos.

3.       CATEQUESIS

        “Estén dispuestos a dar razón de la Esperanza”

 

Esta tercera dimensión busca profundizar el mensaje recibido, con la intencionalidad de descubrir, conocer y adherir a la doctrina que emana del Evangelio y de la cual es depositaria la Iglesia.

Incorporar a la Catequesis de Adultos y pre sacramental. Incorporar a catequistas escolares (profesores, padres y alumnos mayores)

  4.       LITURGIA

      “Hagan esto en memoria mía”

 Esta dimensión celebra el acontecimiento de la presencia de Jesús en nuestra Comunidad, a través del encuentro con Jesús, en sus sacramentos (Reconciliación, Eucaristía, Confirmación, Bautismo, Oración de la mañana). Fomenta signos de la presencia de Cristo en la vida de la escuela en cuadros, murales, afiches, imágenes. Capilla y/o lugar de Oración. Celebrar, dándole un sentido de participación a las fiestas litúrgicas o populares del Colegio.

 5.       VIDA DE COMUNIDAD

       “Miren como se aman”

 Una Comunidad que se promueve humanamente, que se evangeliza, que profundiza y reflexiona su fe, y que celebra los Ministerios de Cristo y de su propia vida, no puede ser otra cosa que una comunidad donde se vive plenamente, en un estilo que sea testimonio de fe en el diario vivir, en la manera de comunicarse, de trabajar, de valorarse, de aceptarse unos y otros, de colaborar, de estar al servicio.

 6.       ACCIÓN SOCIAL

       “Lo que hicieren con esos, mis hermanos más pequeños a Mí me lo hacen”

 Una comunidad enriquecida y viviendo a la manera de Jesús, se siente llamada y está despierta a transmitir y proyectar esta Gracia al resto del mundo. Rompe sus muros para ir más allá de ellos a servir generosamente con caridad y justicia a los más necesitados, a aquellos que requieran de nuestra presencia, tanto en lo material como en lo espiritual.

              Hoy seguimos construyendo el Reino, después de 65 años, el Notre Dame sigue fortaleciendo las experiencias con Jesús en la Vida Comunitaria, sacramental y el Servicio.

 

                                                                                                Guillermo Hidalgo Cortés

                                                                                                Encargado de Pastoral